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Eres mucho más que mamá

ser madre

El ser madre es una tarea tan gratificante como agotadora. A veces, queremos achuchar a nuestros hijos hasta dejarlos sin aliento y otras, huiríamos de ellos sin hacer las maletas.

Cuando llegué a esto de la maternidad, me di de bruces con que se cuentan muchas cosas, pero no se dice demasiado. Me faltaba información en un montón de temas. Y todo a pesar de que había intentado leer “para estar preparada”. En realidad, leía por hacerme una idea, porque ya me imaginaba que la maternidad me iba a dar una torta en la cara con la mano abierta.

Y me la dio, por supuesto. También me hizo darme cuenta muy rápido de que el leer para estar preparada no me iba a solucionar los problemas. Pero, al leer, me iba dando cuenta de algo que se repetía y con lo que yo no me sentía identificada. Parecía que, al convertirte en mamá, ya no se puede ser nada más.

Como si, a partir de ahora, todo en mi vida girase en torno a la maternidad.

 

Te conviertes en mamá y el resto deja de ser importante

Esto es normal: has pasado el embarazo y de repente tienes un bebé entre brazos. Sé que no nos pasa a todas, pero a lo mejor sentiste que todo lo demás dejaba de tener importancia a partir de ese momento. Tu bebé, al que por fin has conocido y puedes sostener en brazos, es el centro de todo.

Y es que tu bebé es lo más importante y todo lo demás viene después.

Pero viene o, más bien, debería venir.

Está clarísimo que tu tarea más importante ahora será el estar ahí para tu bebé, el ser madre. Eso no te lo discutiremos ninguna de nosotras. Pero también creo que no deberías de olvidarte de todo lo demás. De lo que te hace ser TÚ, de lo que te define.

A mí, una de las cosas que me pasó al llegar mi maternidad fue que casi me perdí del todo. Y ocurrió porque yo lo permití. Porque mi bebé era el centro de todo y lo demás no tenía importancia. Dejé de leer, de escribir, incluso dejé de ocuparme de mí y de mi apariencia.

Y, al final, todo eso pasa factura. De repente, ya no me conocía y habían pasado 6 meses.

 

Ser madre conlleva demasiadas cosas entre líneas

Me dijeron varias veces que ya no iba a dormir en condiciones. O que iba a tener la casa patas arriba 24/7. Me dijeron que, a partir de ahora, ya no tendría tiempo para nada.

Y al principio me lo creí. Básicamente porque es cierto: sobre todo los primeros meses, no vas a tener tiempo para nada. Pero es que te acaba de cambiar la vida por completo, ¿cómo vas a tener tiempo de otras cosas? Además, tampoco tienes la cabeza para pensar mucho.

Mi matrona me dijo algo que me sorprendió muchísimo en su momento, pero en lo que llevaba razón. Me dijo en una de las primeras visitas, que no me preocupase de nada más. Que no tenía que hacer nada. Que me pidiera algo rico de comer que me apeteciese y que dejara a mi pareja ocuparse del piso. Me dijo que las 8 semanas de baja después del parto están para conocerte en una etapa nueva de la vida. En una situación completamente diferente. Y que, a partir del 3er mes, hiciera vida normal, mis citas y que saliese a la calle.

Yo me quedé un poco a cuadros. ¿Cómo que vida normal?

En ese momento la di un poco por loca. Nada va a volver a ser normal, pensé en ese momento. Pero ella no estaba loca, no. Tenía más de 30 años de experiencia a la espalda y tenía mucha razón. Haciendo lo que yo hacía en ese momento y estirado durante demasiado tiempo, me perdería a mí misma.

¿Te has dado cuenta? La gracia es que eres mamá, pero no puedes olvidar que también eres MUCHO más que eso.

 

Por qué sí tienes que saber que eres mucho más que mamá

En los primeros meses de nuestra maternidad nos quedamos reducidas a una vorágine de dar el pecho, hacer biberones, lavar muselinas, cambiar a los bebés de ropa, lavar biberones, comer muy poco y sentir que no llegamos a nada.

Y de dormir ya ni te cuento. De eso, al principio, sí que no hay nada.

Pero el tiempo pasa, las tareas nuevas se aprenden y, al final, las automatizas. Los bebés dejan de ser tan exigentes (un poquito). Ahora tienes más tiempo para comer y, con suerte, para dormir algo más y mejor.

Este es el momento que deberías utilizar para regresar, poco a poco, a hacer algo que te gusta. Y no lo digo por ser productiva, al contrario. En este momento tan concreto, no es importante. Lo digo por recuperarte a ti misma. Ese algo que te digo, puede ser cualquier cosa: leer, escribir, ver una serie, salir a pasear o hacer ganchillo. Lo que tú quieras, pero algo que te haga feliz.

Vas a tener mucho tiempo para ser productiva más adelante, créeme. Pero te resultará mucho más difícil reencontrarte si te dejas estar ahora.

Puede que a ti no te cueste recordarte a menudo que no solo estás aquí para ocuparte de tu bebé. A mí a veces todavía me cuesta y entonces me digo algo:

Sí, soy mamá. Pero también soy otras muchas cosas. Escritora, diseñadora web, pareja, hija y amiga. Soy empleada, emprendedora y ama de casa. Soy la que pone la música a todo volumen y la que canta cuando se está desbordando. La que siempre dice que está bien y que se esfuerza por estarlo. Y, para estar bien, tengo que recordarme que soy mucho más que «solo» mamá.

Porque una cosa que me dijo mi matrona sí que me caló en el momento: si tú estás bien, tu bebé también lo estará. Si tú eres feliz o te esfuerzas por serlo, si buscas el ratito que te devuelva las energías, entonces podrás ocuparte de tu bebé con todo lo que conlleva sin sentir que es demasiado.

 

Siempre debería haber tiempo para tus proyectos

Sé que a veces es muy difícil. Que no hay tiempo, que tienes un millón de cosas por hacer. Que, si no lo haces tú, no lo hará nadie.

Déjame decirte, que igual de importante es dejar tiempo para tus proyectos. O para lo que quieras hacer.

Dejar tiempo para ti, para descansar o para algún proyecto al que le tengas muchas ganas, es igual de importante que limpiar la cocina o preparar la comida. Crea desde el principio islas de tiempo que sean solo tuyas y en las que nadie tenga permitido molestarte. Si te concedes media hora, que sea una buena media hora invertida. Deja a un lado el móvil, las redes e incluso a tu pareja. Es más, si es posible, deja que tu pareja se ocupe de todo lo demás. Crea una relación saludable en torno a ese tiempo. Es el tiempo de mamá y en ese tiempo, no se la puede molestar.

Sé que con un bebé pequeño no es posible. Pero inténtalo. Creando un entorno positivo alrededor estoy segura de que tu bebé podrá comprenderlo en algún momento y crecerá sabiendo que ese tiempo, es el de mamá.

¿Eres de las que ha decidido dejar a un lado sus proyectos durante un tiempo? ¡Sin problema! Pero recuerda que tener algo de tiempo para ti es igual de importante.

No me cansaré de repetírtelo nunca: tenemos que crear relaciones sanas con lo que somos, para poder tener buenas relaciones con nuestros hijos. Si tú estrás frustrada y quemada, terminarás trasmitiéndolo hacia adelante (y no solo hacia afuera).

Este tipo de artículo es un poco más reflexivo, así que muchas gracias en caso de que hayas leído hasta el final. A veces tengo que escribirlos para recordarme a mí misma que no es fácil, pero que merece la pena. Llegadas a este punto, lo que más me interesa ahora es saber cómo te las arreglas tú. ¿Has creado ese tiempo “para mamá” que tu familia ha tenido que aprender a respetar? ¿Has seguido con tus proyectos al llegar la maternidad? ¿O has preferido dejarlo todo aparcado un tiempo? ¡Cuéntamelo, de mamá a mamá!

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  1. Yo hace mucho tiempo que pasé por la experiencia que tu estas pasando con la salvedad de que a los 3 meses tuve que reincorporarme al trabajo porque en mi país no tenía la opción que tienen los europeos de quedarse uno o dos anos en casa sin perder el puesto de trabajo. Naturalmente necesité ayuda externa para cuidar de mi bebé y por ello pude compaginar estupendamente mis tareas de empleada, mamá, ama de casa y esposa. Soy de las que pienso que la calidad es mas importante que la cantidad. Por eso tiempo de calidad con tu bebé aunque sea reducido da mejores frutos que cantidad de tiempo sin pasión.
    Gracias por compartir tus experiencias, creo que incitan a la reflexión y autoconocimiento y de eso se trata en estos medios. Aportar siempre es positivo.